En el mes de la lucha contra el cáncer de mama, nos sumamos a la propuesta de difundir los riesgos de esta enfermedad, y brindar información para poder prevenirla a tiempo. Como siempre, la información es la mejor prevención!

El cáncer de mama se desarrolla en el tejido mamario, principalmente en los conductos de la leche (carcinoma ductal) o glándulas (carcinoma lobular).




Por lo general, comienza con la formación de un pequeño tumor confinado (bulto), o como depósitos de calcio (micro-calcificaciones) y luego se propaga a través de los canales dentro de la mama a los ganglios linfáticos o a través de la sangre a otros órganos. El tumor puede crecer e invadir el tejido alrededor de la mama, como la pared de la piel o en el pecho. La propagación puede ser lenta o acelerada dependiendo del tipo de cáncer. Ahora, no todos los tumores son malignos! Pero, aunque sean benignos, constituyen una llamada de atención.

Dos tercios de las mujeres con cáncer de mama son mayores de 50 años, y la mayor parte del resto se sitúa entre los 39 y 49 años. Es el segundo tipo de muerte por cáncer en la mujer, luego del cáncer de pulmón y es el más común entre las mujeres, aunque también afecta en menor medida a los hombres (1%)

Lo positivo es que, es tratable si se toma a tiempo (en la primera etapa), permitiendo al menos 5 años más de vida en la mayoría de los casos y la mitad va a sobrevivir más de 10 años a partir del diagnóstico inicial. Sin embargo, las recurrencias tardías de son comunes. Cuando la enfermedad está avanzada, es más difícil de tratar y las perspectivas son menos favorables.

Entre los factores más importantes de riesgo se encuentran la edad y los antecedentes familiares. El riesgo aumenta significativamente para una mujer que ha tenido con anterioridad cáncer de mama o de endometrio, de ovario o cáncer de colon. Existe un vínculo entre éste tipo de cáncer y las hormonas, sobre todo del estrógeno. El ciclo reproductivo de la mujer se ve marcado por los altos y bajos tanto de la progesterona como del estrógeno. Las posibilidades de cáncer de mama aumentan cuando: la mujer comienza a menstruar antes de los 12 años, tiene su primer hijo después de los 30, alcanza la menopausia después de los 55, o no amamanta a sus hijos. Por otra parte, el hecho de si afecta o no el uso de pastillas anticonceptivas no es del todo claro. La exposición a la radiación nuclear o terapéutica es un factor de riesgo.

Con respecto a la alimentación, tanto la obesidad como el exceso de alcohol aumentan el riesgo. Una dieta saludable acompañada de ejercicio aeróbico, pueden ayudar a prevenir el cáncer de mama.

Según el Instituto Nacional del Cáncer, las tasas de supervivencia a 5 años para el cáncer de mama son:

Etapa 0: 100%

Etapa I: 100%

Etapa II: 93%

Etapa III: 72%

Etapa IV: 22%

No se conoce una forma de evitar el cáncer de mama, pero la prevención es la mejor manera de detectarlo a tiempo. Para eso es importante llevar a cabo autoexámenes de senos y chequeos médicos ginecológicos y que incluyan (a partir de los 35 años) mamografías.

Autoexamen

El autoexamen es importante para detectar anomalías en tus senos. Si no entiendes cómo llevarlo a cabo, pide instrucciones a tu médico ginecólogo.

Es conveniente hacer el auto chequeo una vez al mes, de tres a cinco días después del período menstrual.

En las primeras etapas el cáncer de mama es asintomático pero hay señales que puedes detectar en la formación del tumor:

-Un bulto en la mama o en la axila que se mantiene luego del ciclo menstrual. En general no son dolorosos y pueden ser difíciles de detectar, es por ello que necesitas dos chequeos médicos anuales y una mamografía al año para detectar un tumor.

-Hinchazón en la axila.

-Dolor o sensibilidad en los senos no asociado al período menstrual.

-Aplanamiento notable o sangrado en la mama, lo que puede indicar un tumor que no se puede ver o sentir.

-Cualquier cambio en el tamaño, contorno, textura, o la temperatura de la mama. -La existencia de un área en la mama diferente a cualquier otra. Una superficie rojiza y similar a la piel de naranja podría ser un signo de cáncer avanzado.

-Cambios en el pezón, (retracción del pezón, hoyuelos, picazón, ardor, ulceración o secreción inusual).

La única manera de confirmar la existencia del cáncer es a través de análisis médicos, como por ejemplo una biopsia. Los tratamientos dependerán del grado de avance del mal como así también de las condiciones del paciente. Toda duda que tengas respecto a pastillas anticonceptivas o tratamientos para paliar la menopausia; como así también respecto de los auto exámenes o las mamografías, debes consultarla con un médico. Sobre todo, si tienes antecedentes de cáncer de mama en tu familia o si cuentas con factores de riesgo.

Espero que esta información te resulte útil e interesante! Hasta pronto!