Una visita al dentista es raramente, si acaso, algo que nos gusta hacer. La mayoría de nosotros hemos tenido malas experiencias en el pasado con el dentista o conocemos a algún familiar o amigo que tuvo una mala experiencia. La idea de rasguños, taladros, empujando y jalando…cómo puede ser divertido? Una visita al dentista no es siempre agradable, pero es necesario. Es muy fácil no pensar en la salud de su boca, hasta que algo sucede que lo cambia su manera de vivir. Un diente mal puede causar que no coma correctamente, sin mencionar el dolor que viene siempre mano a mano con un diente malo. O si tiene un carie, sin tratamiento, sólo se hará más grande y más grande hasta que un tratamiento de conducto es inevitable, cuando un relleno simple hubiera impedido ese escenario en el primer lugar. Así que sabiendo todo esto, es hora de hacer una cita con un dentista acerca de lo que te molesta. Una vez que empiezes a hablar con el dentista, usted comenzará a sentirse mejor y usted comenzará a preguntarse por qué tenia tanto miedo en el primer lugar. Su dentista le explicará todas las formas de remediar su situación y le asegurara que no hay nada que temer. Los tratamientos han avanzado mucho en la ultima decada y ahora con los avances tecnológicos, especialmente con el manejo del dolor, no sentira nada, ni siquiera durante un tratamiento de conducto. Ponga su miedo a un lado haga una cita con un dentista, usted mismo se lo agradecerá más tarde.