El Día de los Muertos, es una tradición Mexicana cuyas raíces datan de hace más de 3000 años, y se celebra hoy en día durante los dos primeros días del mes de noviembre. Esta celebración coincide y se nutre de celebraciones cristianas, específicamente del Día de Los Santos Difuntos y  el Día de Todos los Santos, celebrados el 30 de Octubre y el 1ro de noviembre respectivamente.

La celebración de dicha tradición incluye eventos donde se rinde homenaje a familiares y amigos difuntos, visitas a cementerios y representaciones artísticas de símbolos de la muerte tales como esqueletos y calaveras. Sin embargo, el día de los muertos es una tradición festiva, y dichas representaciones generalmente son coloridas, llenas de flores u otros elementos de la cultura arte típicamente centroamericano. Así pues, el día está centrado en festejar la muerte como un proceso natural del ciclo de la vida, y concederle a los difuntos un día en el cual pueden volver a festejar entre los vivos.

Durante esta festividad se colocan ofrendas en altares en el hogar, se decoran las casas de colores llamativos y se cocinan y ofrecen los platos favoritos de los muertos cercanos a la familia. Típicamente los altares contienen fotos de los difuntos, representaciones de sus vidas, y artículos que simbolizan los cuatro elementos: Velas representan fuego, bebidas que representan agua, frutas representando a la tierra y papeles de colores representando el viento.

Las celebraciones y representaciones artísticas que caracterizan el día de los muertos son esencialmente únicas en Latinoamérica y el mundo, y como tal fue nombrada por la Unesco en el 2003 como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.