Te lavaste las manos una, dos, tres veces. Te acostaste y no dejaste de pensar si la puerta estaba cerrada, si apagaste la hornalla de la cocina, si todo está en perfecto orden. Alineaste perfectamente una y otra vez tus prendas hasta que se sintió “correcto”. Las preocupaciones son normales, los olvidos momentáneos, asegurarse que las cosas están en orden. Cuando genera molestia, cuando se convierte en una forma de vida, cuando te obsesionas, ya deja de ser normal y se convierte en una patología.

El trastorno obsesivo-compulsivo (OCD, según sus siglas en inglés) es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por obsesiones, es decir, pensamientos intrusivos que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y compulsiones, conductas repetitivas dirigidas a reducir la ansiedad asociada, o una combinación de ambas. Este mal afecta a unos 3,3 millones de adultos y cerca de 1 millón de niños y adolescentes en los EE.UU. El trastorno generalmente aparece por primera vez en la infancia, la adolescencia o la edad adulta temprana. Se produce por igual en hombres y mujeres y afecta a personas de todas las razas y niveles socioeconómicos.

Las acciones de las personas que padecen de OCD pueden parecer paranoicas y potencialmente psicóticas. Sin embargo, los obsesivos-compulsivos reconocen en general que sus obsesiones y compulsiones son irracionales y esta realización puede llegar a angustiarlos aún más. A pesar de la conducta irracional, esta enfermedad está asociada con un alto coeficiente intelectual.

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos que se repiten una y otra vez y se sienten, para la persona, fuera de su control. Las obsesiones suelen ir acompañados de sentimientos intensos y molestos como el miedo, el asco, la duda, o una sensación de que las cosas tienen que hacerse de una manera que está “correcto”. La diferencia con una personalidad meramente obsesiva se da por el tiempo en que las obsesiones tienen lugar y en los márgenes que se producen, en el caso de OCD afectan los valores propios de la persona.

Todo el mundo ha sentido miedo de que algo terrible le ocurra a él mismo o aun ser querido. De vez en cuando nos hemos “obsesionado” con una canción o una película. O incluso todos hemos sentido miedo por las noches sobre todo si vives en un barrio poco seguro. Eso no significa que padezcas OCD. Estos miedos y ansiedades mal llamadas obsesiones, son normales y no interfieren con el curso normal de nuestra vida ni afecta nuestras relaciones o actividades.

Las compulsiones son la segunda parte de trastorno obsesivo compulsivo. Estas son comportamientos o pensamientos repetitivos que una persona utiliza con la intención de neutralizar, contrarrestar, o hacer sus obsesiones desaparecen. Las compulsiones también pueden incluir evitar situaciones que provocan las obsesiones.

Similar a las obsesiones, no todos los comportamientos repetitivos o “rituales” son compulsiones. Hay que saber observar la función y el contexto de la conducta. En el caso de OCD, el comportamiento compulsivo se hace con la intención de tratar de escapar o reducir la ansiedad o la presencia de obsesiones.

Las obsesiones comunes en OCD son:

  • La contaminación / gérmenes / enfermedades
  • Los fluidos corporales (ejemplos heces orina)
  • Los químicos del hogar (limpiadores ejemplos disolventes)
  • Suciedad
  • El miedo de actuar en un impulso para dañar a uno mismo o a otros
  • El miedo a las imágenes violentas o incorrectas en la mente de uno incluyendo obscenidades e insultos
  • El miedo de ser responsable de algo terrible suceda (accidentes, robos, incendios)
  • El miedo de hacerle daño a los demás por no ser lo suficientemente cuidadoso
  • La preocupación sobre la regularidad o exactitud
  • La preocupación por la necesidad de conocer o recordar
  • Incapacidad para decidir si mantener o descartar cosas
  • Las obsesiones sobre el comportamiento sexual agresivo hacia los demás
  • Las obsesiones religiosas
  • Preocupación excesiva con lo correcto / incorrecto o la moralidad
  • Ideas supersticiosas sobre números y colores afortunados/ desafortunados

Por otra parte, las compulsiones más comunes son:

  • Lavado y Limpieza en exceso
  • Limpieza de artículos para el hogar u otros objetos excesivamente
  • Chequear / comprobar acciones para demostrar falta de error, partes del cuerpo de uno mismo, asegurarse que no sucedió nada terrible.
  • Releer o reescribir
  • Repetición de las actividades de rutina (: entrar o salir puertas, subir arriba o hacia abajo de sillas)
  • Repetición de los movimientos del cuerpo
  • La repetición de actividades en “múltiplos” (haciendo una tarea tres veces porque tres es un número “seguro”)
  • Repaso mental de eventos para prevenir el daño
  • La organización de las cosas hasta que “se siente bien”
  • Evitar situaciones que podrían dar lugar a sus obsesiones

¿Qué causa OCD?

Aunque se desconoce la causa exacta los estudios han demostrado que una combinación de factores biológicos y ambientales pueden estar implicados.

En un momento se pensaba que los bajos niveles del neurotransmisor serotonina era el responsable del desarrollo de OCD. Sin embargo, científicos creen actualmente que surge de los problemas en las vías del cerebro que enlazan áreas que tratan con el juicio y la planificación con otra área que filtra los mensajes que implican los movimientos del cuerpo. Y esta vulnerabilidad biológica para desarrollar OCD a veces puede ser además heredada.

Los estudios también han encontrado una relación entre un determinado tipo de infección causada por la bacteria Estreptococco y OCD. Esta infección, si es recurrente y no se trata, puede conducir al desarrollo de esta enfermedad y otros trastornos en los niños.

También existen factores ambientales estresantes que pueden influir en personas con tendencia a desarrollar la condición, por ejemplo:

  • Abuso
  • Enfermedad
  • La muerte de un ser querido
  • Cambios o problemas de trabajo o relacionadas con la escuela

Para el diagnóstico, no existe un examen tipo. El médico basa su diagnóstico en una evaluación de los síntomas del paciente, incluyendo cuánto tiempo le requieren a la persona sus comportamientos rituales. Si crees que puedes tener OCD o conoces a alguien con estos síntomas debes consultar con un médico.

Para que tengas en cuenta, el método más eficaz para el tratamiento de OCD combina medicamentos con la terapia cognitivo-conductual.

Espero que esta información te haya sido de utilidad.

Hasta pronto!