¿No te ha pasado alguna vez que no has podido dormir en toda la noche y luego anduviste el resto del día como un zombie? ¿Te pasó más de una vez? ¿Muchas?

Si es un caso aislado, no deberíamos preocuparnos, pero si el episodio se repite varias noches debemos buscar el factor que lo causa o acudir a un médico cuando ya es más grave.

La falta de sueño o la imposibilidad de dormir o mantener el sueño durante la noche se llama insomnio. El insomnio es un trastorno común del sueño, que afecta a las mujeres con más frecuencia que a los hombres y es más frecuente en adultos mayores que en jóvenes, causa que las personas duerman muy poco o mal y al despertar no se sientan incluso descansadas.

Según la duración, (cantidad de noches sin dormir) el insomnio puede ser agudo (días o semanas) a causa de stress la mayoría de las veces; o crónico (más de un mes) siendo en su mayoría causado por efectos secundarios (otros problemas de salud tales como artritis u otras que causen dolor crónico o dolor de cabeza, enfermedades neurológicas, problemas gastrointestinales, mal funcionamiento de la glándula tiroides, etc.). Algunas sustancias de uso común como la cafeína y otros estimulantes, el tabaco y la nicotina, y el alcohol entre otros, también pueden ocasionar insomnio.

El insomnio primario, por otra parte es un trastorno independiente y su causa no se conoce bien pero se relaciona con el stress prolongado y alteraciones en el estado emocional.

El insomnio puede causar sueño excesivo y falta de energía durante el día, problemas de concentración, atención y memoria perjudicando el desempeño en la tareas diarias. También puede causar depresión o cambios de estado de ánimo.

El tratamiento de la causa de fondo del insomnio secundario puede resolver o mejorar el problema, especialmente si este se corrige al poco tiempo de haber comenzado. Los cambios en el estilo de vida contribuyen a aliviar el insomnio agudo.

Como decía al comienzo, si se prolongan las noches sin dormir, debes acudir a un médico que, tras un diagnóstico con exámenes y antecedentes, podrá recetarte medicinas o recomendarte hacer terapia cognitiva conductual  que puede servir para aliviar la ansiedad que se asocia con el insomnio crónico.

 

En el caso que te receten medicamentos, como siempre debes consultarle a su médico cuáles son los beneficios y efectos secundarios de los mismos ya que algunos pueden causar dependencia o producir aturdimiento al día siguiente.

En el caso de los productos de venta libre, no están regulados por la FDA por lo que no se sabe a ciencia cierta qué tan bien funcionan ni qué tan inofensivos son. Entre ellos se cuentan la melatonina, los suplementos con L-triptófano y el té o los extractos de valeriana. Antes de consumirlos, mejor consultar al médico.

Algunos consejos para facilitar el sueño

Lejos de la leche tibia antes de dormir, hay muchos otros consejos sanos y hábitos diarios que mejoran el sueño:

-Evitar comidas pesadas o abundantes antes de dormir y líquidos en exceso. La alimentación sana y equilibrada ayuda también al buen funcionamiento del cuerpo.

-Ejercitar diariamente con ejercicios cardiovasculares o aeróbicos sumado a los ejercicios de estiramiento antes de dormir ayudan a descansar mejor y evitar calambres durante el sueño.

-Preparar la habitación con escasa o nada de luz, fresca en lo posible y sin ruidos molestos. Televisión, teléfonos y demás aparatos causan distracciones y desvelo, en lo posible, evitarlos.

-Generar una rutina yendo a la cama al mismo horario todos los días y despertando a la misma hora por la mañana.

-Evitar el consumo de cafeína, energizantes y alcohol antes de dormir.

-Evitar las almohadas de pluma ya que está comprobado que las de látex o poliéster generan mejor comodidad a la hora de dormir.

-Comer kiwi unas horas antes de acostarse también puede ayudar debido a su alto contenido de agentes antioxidantes.

Espero que les haya servido y no olviden buscar los mejores médicos cerca de su área en YaSabe.com!