Parece mentira que tu niño ya vaya a la escuela! Cómo es posible? Si hasta ayer era tan solo un bebé? Esta semana muchos niños están empezando la escuela por primera vez y muchos padres sienten cierta ansiedad frente al acontecimiento. Desde que tenemos un hijo sabemos que va a crecer y en algún momento, cuando sea mayor, abandonar el nido. Pero, si bien lo sabemos de antemano, nunca estamos preparados! No sólo los niños precisan de un tiempo de adaptación, los padres también. Así que si toda la experiencia escolar es nuevo para ti, es posible que te sientas desconcertado, así como un poco preocupado por la carga emocional que conlleva.

Sabemos que el comienzo de la escuela es un motivo de felicidad porque significa que nuestro hijo está creciendo y desarrollándose. Sabemos además que tiene muchas ventajas tanto para él como para nosotros. Porque gracias a la escuela, nuestro hijo aprenderá no sólo a comunicarse mejor con su entorno, sino también a socializar, independizarse y aceptar pequeñas responsabilidades y retos que irán con aumento con el paso de los años. Y por otra parte, recuperaremos cierto tiempo libre que habíamos perdido. De esta forma, padres y niños alcanzan cierto balance, cierto equilibrio que hace que la vida sea más placentera.

Nuestros niños, crecen. Es un hecho. Y no hay nada que podamos hacer más que aceptarlo, y apoyarlos en su crecimiento. Es perfectamente normal estar preocupados y hasta emocionados! Sólo, no dejes que eso afecte al pequeño. Haz estado trabajando todo este tiempo en hacerles entender que la escuela es un espacio feliz y que lo disfrutarán! Conocerán a otros niños que están en su misma situación y tendrá espacios de juego y aprendizaje. Es emocionante y divertido y es así como ellos deben percibirlo, nunca como una obligación o algo tedioso. Porque de las primeras percepciones que nuestro hijo tenga respecto de la escuela será su relación con ella.

Sin embargo, está siempre atento a lo que tenga que decirte en relación a otros compañeros, tareas y hasta maestros! Y ante cualquier duda o preocupación, siempre consulta con el maestro de tu hijo! Es óptimo entablar un diálogo abierto donde ambas partes trabajen para el bienestar del niño.

Pero no sientas de ninguna manera que tu hijo te está reemplazando! Al contrario, comienza una nueva etapa en la relación de ambos si te involucras en sus actividades y formas parte de su nuevo mundo, tanto en el hogar como en la misma escuela.

Seguro quieres saberlo todo acerca del primer día de clases! Pero no lo abrumes con preguntas. Mantenlo simple! Con el tiempo te irá contando acerca de cada nuevo amigo, de su maestro y de las cosas que aprende cada día!

Y si tienes uno o más niños menores en tu casa, te sentirás menos solo pero es posible que extrañen a su hermano mayor. Planea actividades con lo más pequeños y hasta citas de juego con otros niños! Hay muchas maneras de distraer a tus niños! Tu pequeño pronto se acostumbrará a la nueva rutina de recoger su gran hermano de la escuela todos los días.

Lo ideal para tener una buena transición es mantenerse organizado para acomodar todas las piezas en su lugar (nuevos horarios, preparar el almuerzo, materiales, tareas, etc.) y así poder adaptarse rápidamente a la nueva rutina. Tu hijo aprenderá nuevas responsabilidades y si lo planteas simple y como un juego, sentirá gusto en ello!

Prepara a tu hijo a lo que viene, una adaptación temprana al maestro, edificio y tipo de tareas que tendrá lo tranquilizará y ayudará a que quiera acudir a la escuela. Es importante compartir con nuestro hijo nuestras experiencias felices en relación a la escuela, para que ellos ganen confianza y de a poco puedan irse adaptando. Y nuevamente, ante la duda consulta. Hay transiciones más lentas que otras y niños más felices que otros frente a la experiencia, pero debieran saber encontrar el lado positivo. Y si observas que tu niño no es feliz en la escuela, habla con él y hazle preguntas simples para saber la raíz del problema.

Espero estos consejos te sean de utilidad. Muy buen ciclo lectivo!