En el mes de la Herencia Hispana me pareció interesante hablar un poco acerca de la danza como parte de la herencia cultural de un país. He elegido tres bailes que se distinguen, se reconocen en el mundo porque se han exportado y se han hecho famosos en muchas otras tierras, incluso, en Estados Unidos. Mis tres elegidos del día de hoy son: la Bachata, la Salsa y el Tango.

A leer este post, bailando!

La Bachata

La bachata es un estilo de baile de la República Dominicana, derivado del bolero rítmico, mezclado con otros estilos como el son cubano y el merengue.

La bachata, llamada en sus comienzos “bolerito de guitarra”,  se originó en la marginalidad urbana de los bares y burdeles de Santo Domingo. Al ser considerada música vulgar o de clases bajas tuvo poca difusión. Durante la década del 60’ y comienzo de los 70’s, fue conocida como “música de amargue” en referencia a un estado de melancolía provocado por el desamor reflejado en la temática de sus composiciones.

El interés masivo por la bachata surgió a partir de los años ochenta, con la importancia que alcanzó en los medios de comunicación.

Mira aquí un video de Ataca y La Alemana Interpretando “Promise” de Usher

 

La Salsa

A finales de los años ’60, una oleada de ritmos de origen cubano se fusionan con otros elementos de música caribeña, música latinoamericana y jazz, en especial el jazz afrocubano para dar origen a lo que hoy conocemos como “Salsa”. La salsa fue desarrollada por músicos de origen “hispano” en el Gran Caribe y la ciudad de Nueva York abarcando varios estilos como la salsa dura, la salsa romántica y la timba.

Izzy Sanabria (Mr. Salsa), un diseñador gráfico, escritor y comediante en los estudios de Fania, popularizo este término para la música latina de Nueva York durante la década de los 70s uniendo a todos los ritmos bajo una misma denominación para eliminar confusiones y vender el concepto más fácilmente. Eligió salsa, término con el que se animaban a las bandas para aumentar la energía de la actuación.

Mira aquí un video de Adrián y Anita, los Penta-Campeones del Mundo de Salsa

El Tango

El tango tiene sus orígenes en el Río de la Plata principalmente en las ciudades de Buenos Aires en Argentina y Montevideo en Uruguay. Nacido a fines del siglo XIX de la fusión cultural de las comunidades afro-rioplatenses, con la cultura gauchesca, indígena, hispana, africana, italiana y la enorme diversidad étnica de la gran ola inmigratoria llegada principalmente de Europa, se convirtió en un género de naturaleza global a partir de la segunda década del siglo XX. Desde entonces se ha mantenido como uno de los géneros musicales internacionales más potentes del mundo.

El tango es melancólico y pasional. En palabras de Enrique Santos Discépolo, uno de sus máximos poetas, el tango es “un pensamiento triste que se baila”. El estilo de baile propone una profunda relación emocional de cada persona con su propio cuerpo y de los cuerpos de los bailarines entre sí. Cabe destacar que en sus orígenes, se bailaba entre hombres.

Muchas de las letras de sus canciones están escritas en un argot local rioplatense llamado lunfardo y suelen expresar las emociones y tristezas especialmente el amor, la nostalgia, la infancia. En parte puede explicarse a través de una de las teorías de su origen que posiciona al tango en los “conventillos” donde vivían los inmigrantes europeos y los burdeles.

En 2009, a petición de las ciudades de Buenos Aires y Montevideo, la Unesco declaró al tango Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (PCI).

Mira aquí un video compilado de tango argentino en Buenos Aires con música de Astor Piazzola.