Una mañana, hace algunos años atrás, me levanté con un dolor insoportable en el ojo. Algo así como puntadas y un terrible ardor que no me permitían abrirlo. Noté que con la luz empeoraba bastante y el ojo no dejaba de llorar ni por un instante.

Lo dejé estar, en mi completa ignorancia hasta que un día se volvió intolerable y pedí una cita al oftalmólogo. Lo cierto es que mi dolor tenía nombre y apellido: queratitis bacteriana.

La queratitis bacteriana es una infección de la córnea (la cúpula transparente que cubre el iris del ojo y la pupila), la cual causa dolor, disminución de la visión, sensibilidad a la luz, y lagrimeo o secreción del ojo.

La bacteria generalmente responsable por esta infección es el Estafilococo aureus. La queratitis se desarrolla rápidamente por lo cual ante el primer síntoma hay que acudir al médico. Los riesgos de no tratarla a tiempo pueden incluir la ceguera permanente. En mi caso, y por dejarlo estar, perdí un poco de visión del ojo afectado y contagié al otro!

La queratitis superficial, al curarse, no deja cicatrices ni secuelas, ya que se trata de las capas más superficiales de la córnea. Cuando es más profunda, como fue mi caso, puede dejar cicatrices e incluso afectar la visión dependiendo dónde haya sido la herida.

Para tener un poco más de información al respecto, podemos sumar que además de la queratitis bacteriana, existen otros tipos:

 -La queratitis amebiana usualmente afecta a quienes usan lentes de contacto y a menudo es causada por la Acanthamoeba;

-Queratomicosis, causada por hongos;

-Queratitis viral, causada por herpes simple y el virus de herpes zóster;

-Fotoqueratitis causada por una exposición a radiación intensa de rayos ultravioleta, una ceguera por nieve o una quemadura instantánea de la córnea por uso de soldadura de arco).

 

Cómo reconocerla? En general, la queratitis presenta los siguientes síntomas:

-Dolor punzante en el ojo

-Ojos llorosos

-Irritación, picazón y dificultad para abrir el ojo

-Sensibilidad a la luz

-ojos enrojecidos

-visión borrosa

-Hinchazón alrededor del ojo

-Sensación de tener algo en el ojo, como arena

Es importante acudir al médico urgentemente si aparece alguno de estos síntomas! No te dejes estar! El médico te hará un examen de visión que incluye lámpara con hendidura para poder visualizar mejor si hay cicatrices y hasta puede requerir un examen de laboratorio con, por ejemplo, muestra de lágrimas o un leve raspado ocular.

Si usas lentes de contacto, tienes riesgo de contraer esta infección, por eso debes desinfectarlas adecuadamente. Además debes usarlas sólo por el tiempo recomendado y evitarlas si haces natación, por ejemplo.

Otro motivo que puede originar la queratitis es el clima, por ejemplo, cuando es demasiado cálido y húmedo. En mi caso, se me secan los ojos y por eso se produce la lastimadura, por eso empeora en los meses secos. La falta de defensas por una enfermedad o medicamentos, también puede dar origen a la infección.

Generalmente, la queratitis bacteriana es tratada con gotas antibióticas y puede requerir múltiples visitas a su oftalmólogo. Las gotas se suelen poner con frecuencia. El tratamiento también puede necesitar el uso de un esteroide tópico aplicado en el ojo.

Recuerda! Visita a tu oftalmólogo apenas tengas uno de los síntomas. Una vez que te receta gotas, úsalas de la manera prescrita. En mi caso, uso gotas diariamente para mantener el ojo hidratado. Es importante hacerlo para que no repita la infección, ya que si hubo un daño, hay riesgo de que repita. Descansa siempre la vista sobre todo de pantallas y televisores!

Hasta pronto!