SIDA, acrónimo de “Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida“, es el último paso de la infección por VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). En los Estados Unidos, se estima que un millón de personas tienen SIDA y uno de cada seis de ellos desconocen tener la enfermedad.

Por otra parte, de acuerdo con los Centros de Enfermedades y Control y la Prevención (CDC), los hispanos tienen una tasa desproporcionadamente alta de infección por el VIH. De hecho, el CDC ha encontrado que los hispanos que viven en Estados Unidos tienen una tasa de infección del VIH que es más de tres veces mayor que los caucásicos.

Siguiendo con las estadísticas, en 2010, los hombres latinos representaron el 87% de las nuevas infecciones por VIH estimadas entre los hispanos / latinos en los Estados Unidos.

Por otra parte, de los latinos diagnosticados con el VIH en el año 2010:

-El 54% fueron retenidos para ser atendidos;

-Al 44 % se les prescribió tratamiento antirretroviral;

-Sólo el 37 % logró la supresión viral (virus bajo control).

Para prevenir el SIDA es fundamental entender de qué trata la enfermedad y cómo se transmite. Ante cualquier duda o posible exposición al virus, es preciso someterse a la prueba de detección del VIH, porque un diagnóstico precoz puede mejorar notablemente el pronóstico.


El VIH afecta a las células de defensa del cuerpo humano, llamadas linfocitos T CD4.

Una vez que el VIH se encuentra dentro de las células de cuerpo, las utiliza para replicarse sin causar molestias. A esta etapa se le llama asintomática.

 Para que exista el contagio de VIH deben darse las condiciones necesarias entre dos personas: una debe estar infectada y deben tener contacto por fluidos genitales, sangre o leche materna.

 Existen tres vías de transmisión de VIH:

Sexual

Por contacto sexual sin protección ya sea vaginal, anal u oral con una persona que ha contraído el virus de VIH.

Sanguínea

-Transfusiones de sangre o derivados que estén infectados con el virus;

– Trasplante de órganos con VIH

– Uso de utensilios médicos no esterilizados, agujas y jeringas que hayan estado en contacto con el virus.

Perinatal

-Durante el parto natural, a través del canal vaginal por el contacto del feto con las secreciones vaginales potencialmente infectadas.

-Por medio de la lactancia.

La concentración de VIH tiene que ser suficiente para que haya transmisión, siendo la sangre el fluido corporal donde más se condensa. Es así que unas gotas de sangre alcanzan para infectar a otra persona.

Es necesario que el VIH entre en la sangre para contraer el virus. Por lo tanto no basta con haber estado en contacto con un fluido contaminado, es necesaria una vía de entrada en forma de herida abierta, cortadura, fisura, desgarro, o a través del contacto con las membranas mucosas.

Medidas de prevención

El mejor método más seguro de prevención es teniendo una sola pareja sexual (monogamia mutua) de confianza o la abstinencia.

-No intercambiar jeringas con otras personas y confirmar siempre con médicos y en centros de salud que los instrumentos estén esterilizados o sean descartables. -Debes tener en cuenta esto mismo a la hora de hacerte un tatuaje o ponerte piercings o aros, por ejemplo. Ve a un lugar de confianza. Es preferible pagar un poco más pero evitar la enfermedad.

-Utilizar preservativos de látex (masculino o femenino) y evitar el sexo sin protección ya sea anal, vaginal u oral.

-Las mujeres embarazadas portadoras de VIH deben recibir tratamiento para disminuir el riesgo de transmisión al feto durante el embarazo y el parto, y no dar de amamantar al niño.

Finalmente, el VIH no puede transmitirse a través de:

-Lágrimas

-Saliva

-Sudor

-Heces y/u orina

-Abrazar, tomar de la mano, besar, compartir comida o conversar a una persona que ha contraído el virus de VIH no es contagioso.

Los medicamentos para el VIH se han utilizado durante algún tiempo para prevenir la transmisión, incluyendo de madre a hijo y la profilaxis post-exposición. Algunos estudios también han demostrado que la probabilidad de transmitir el VIH a otra persona disminuye en aquellos cuya carga viral ha sido suprimida. Por ejemplo, los microbicidas que contienen medicamentos contra el VIH y la profilaxis pre-exposición (PrEP) han demostrado recientemente resultados prometedores en ensayos clínicos.

Si tienes dudas de haber estado en contacto con el virus, debes acudir de inmediato a un centro de salud para realizarte un test y descartar el contagio. Y ante cualquier inquietud, siempre acude a tu médico. Infórmate y previene!