¿Celebraste Thanksgiving? ¿Te comiste todo lo que no habías comido en el año? ¿Te sobró una tonelada de pavo, guarniciones y tartas y continuaste comiéndote todo al día siguiente?

Si te sentís un poco identificado con estas preguntas y si le escapaste a la balanza por miedo a que se rompa al medio o arroje un mugido intenso, este artículo es para vos (y para mí que estoy en la misma situación!).

En general, después de las fiestas y celebraciones nos sentimos pesados e hinchados. Eso se debe a que ingerimos más alimentos de los que estamos acostumbrados, bebemos bebidas con azúcar y alcohol en exceso y además incluimos ingredientes que no estamos acostumbrados a comer. Hasta el más atlético y sano se descuida un poco en estos eventos donde solemos ganar unas libras en el cuerpo que no nos vienen nada bien.

En este caso lo que necesitamos hacer es desintoxicarnos. En una semana, siguiendo algunos pasos sencillos podemos bajar el par de libras que tenemos demás. Para empezar, cabe decir que no existe la magia para bajar de peso, se trata de ingerir menos calorías de las que se consumen diariamente. Por lo cual, si tienes una dieta de 1500 a 2000 calorías diarias, debes quemar más que eso para bajar de peso. O puedes reducir las calorías y ejercitar un poco menos. Pero sin ambas cosas no logras el objetivo. Por otra parte, la mínima cantidad de calorías recomendada en una dieta es de 600 pero se usa en casos extremos de mucho sobrepeso y con control médico continuo.

  1. Beber mucho agua

Al menos 2 litros diarios. Un tío mío que era médico siempre me decía, tienes que beber más de la sed que tienes y comer un poco menos del hambre que sientes. El agua es purificante y desintoxicante. Si le agregamos un poco de limón sin azúcar y alguna fresa para saborizar tenemos un desintoxicante diurético natural.

  1. Ingerir frutas y verduras

La piña, las fresas, los berries en general, y el pomelo entre otras, son frutas desintoxicantes y purificantes para el organismo. Además tienen muy pocas calorías y azúcar. Trata de evitar las ciruelas, plátanos, bananas y aguacates. Si bien son deliciosas, tienen muchas calorías. Puedes incluirlas en la dieta pero con moderación.

Existen muchas verduras que aportan muchas vitaminas y tienen muy pocas calorías ya que están constituidas en su mayoría por agua. Entre ellas podemos citar la lechuga, el apio, los zapallitos, las berenjenas, la espinaca, la cebolla, espárragos y el tomate. La papa, la batata y la remolacha poseen más calorías y debes consumirlas con moderación.

Por otra parte, los champignons aportan sabor a tus comidas por poquísimas calorías.

  1. Reducir carnes rojas, legumbres, harinas y lácteos

No significa que no puedas comer un plato de pasta! Debes reducir la cantidad a un plato de postre y si es preferible sin queso parmesano. Si consumes lácteos, ten en cuenta que sean descremados y los quesos que tengan poca grasa. Te das cuenta fácilmente porque los más ricos son los que engordan!

Si puedes, incluye carnes blancas y magras, con muy poca grasa.

En tu semana de desintoxicación trata de no ingerir galletas dulces, postres y golosinas, evita las grasas y las legumbres en exceso. Puedes reemplazar los snacks de mediatarde o mediodía con frutas secas como nueces o almendras, zanahorias bebé y fruta.

  1. Crea una rutina

Puedes armar tu rutina de ejercicio diario. Con tan sólo 30 minutos de ejercicio cardiovascular ayudas a acelerar tu metabolismo y empiezas a sentirte tan bien que deseas ejercitar más tiempo y comer menos. Puedes correr, caminar, andar en bicicleta o nadar si es que no haces algún deporte específico.

  1. Evita el alcohol

El alcohol aporta muchísimas calorías vacías, es decir, que no tienen proteínas. Las bebidas blancas y la cerveza son las más calóricas y debes reducirlas al mínimo o evitarlas si quieres bajar de peso. Además el alcohol en general le quita energía al cuerpo con lo cual nos vuelve más sedentarios y ociosos. Si te gusta el vino tinto, puedes incluir una copa a la semana. Una copa contiene tan sólo 125 calorías. Vale la pena, no?

  1. Reduce la sal

A quién lo le gustan las papas fritas con mucha sal? Bueno, no es una buena idea en un plan de dieta. El frito por una parte que tapa las arterias sumado a la sal en exceso que nos hacen retener líquidos, constituyen una amenaza a nuestra salud y cuerpo!

Trata de hacer las papas al horno con poco o nada de aceite y usa sal de ajo o apio, o aquellas que contienen poco sodio. En unos días notarás cómo comienzas a dejar de retener líquido en el cuerpo.

Espero te sirvan estos consejos. Si tienes mucho sobrepeso o realmente quieres bajar varias libras, debes acudir a un nutricionista que te ayude a armar un plan de alimentación que se ajuste a tus necesidades.

Mucha suerte!