Todo parece maravilloso! Más allá de las náuseas o los mareos espontáneos, a pesar de la hinchazón y las ganas de orinar frecuentemente, todo parece maravilloso. Sobre todo porque saber que estás gestando un ser dentro tuyo! Estás experimentando en primera fila, el milagro de la vida! Y no puedes estar más agradecida de cuán afortunada eres. Porque el amor con tu pareja ha dado fruto y puedes sentirlo crecer dentro tuyo. Por algún lado leí que las mujeres se convierten en madre en el momento que quedan embarazadas, mientras los hombres se sienten padres en el momento en que cargan por primera vez a su hijo en brazos.

Hay una diferencia muy grande en cómo los hombres y las mujeres perciben el embarazo y la paternidad. Sobre todo, porque son las mujeres quienes cargan al niño en las entrañas, lo alimentan, y lo protegen desde el comienzo.

Todo parece maravilloso hasta que un día sientes un dolor extraño y tienes pérdidas. Cuando acudes al médico (porque debes urgentemente ver a tu obstetra), te dice que puede no ser nada malo pero puedes estar teniendo un aborto espontáneo. El corazón se llena de miedo y dolor pero todavía guardas esperanzas porque es lo último que pierdes, la esperanza. Te cuidas como el médico te ha indicado. Los estudios han descartado otras cosas y el latido del embrión no se siente porque aún es muy pequeño para ello. Con lo cual, sigues con tu rutina normalmente pero te encuentras con lo peor.

El dolor físico del aborto espontáneo es soportable, terrible, pero soportable. El dolor interno que sufre tu corazón y tu alma son indescriptibles. Con esa pequeña pancita se van muchas ilusiones. Se aleja un nombre de fantasía, un rostro sólo visto en sueños. Es normal sentir ese dolor y vergüenza. Es también normal no querer hablar de ello con nadie, llorar por los rincones y sentir que el mundo se desmorona.

Ninguna palabra ayuda. Es médico cuenta con números que afirman que entre el 15 y 20% de los embarazos pueden terminar abruptamente antes de la séptima semana. Los números no importan, no sirven de consuelo! No ayudan! Lo que ayuda es entender que no es culpa tuya ni de tu pareja.  Si él está contigo y te contiene, resulta un poquito más sencillo. Hay que entender que el también está pasando por un momento de dolor, sólo que lo expresa en forma diferente.

Luego es un alivio contarlo al menos a una amiga o a la familia. Hablarlo, quitarte el estigma, entender que simplemente son cosas que pasan en la vida, y asumir la situación son pasos necesarios para poder cerrar el proceso. Un día te levantas y no es que hayas olvidado, pero dejas de llorar. Y tienes ganas de intentarlo nuevamente! Porque la vida sigue y tienes amor para dar y mucho!

Es mentira que no debes pasar por un tiempo de duelo. Como toda pérdida en nuestra vida, necesitamos quitarnos el dolor de a poco y curar nuestras heridas. Está perfecto llorar y pedir abrazos! Por un tiempo está bien sufrir para poder dejar atrás. Hay gente que escribir le ayuda. Si te hace bien, escribe lo que sientes, lo que te pasa y lo que piensas. Expresar tus sentimientos en un papel te permiten alcanzar cierta catarsis necesaria para completar tu proceso de duelo.

Si el dolor continúa y sientes que no tienes ganas de hacer nada ni siquiera de alimentarte, debes acudir a un profesional por ayuda. Después de la pérdida de un embarazo el cuerpo y el alma quedan en un estado delicado y frágil. Necesitas cuidarte, continuar tomando tus vitaminas y tomarte el tiempo que precises para hacer las cosas. En cada persona funciona distinto pero, en general, luego de un par de meses (que además son los que aconseja el ginecólogo para dejar descansar el cuerpo), vuelves a intentarlo.

Yo se que es muy difícil pero logras superarlo. Porque tu ilusión es mucho más grande que tu pérdida. Y porque eres fuerte y puedes sobreponerte a todo!

En pocos días es el día de la Madre y seguramente, si estás pasando por una situación como esta, te sientas un poco abatida. Sobre todo si tienes amigas con hijos, incluso con bebitos. Es común también recordar lo que te ha sucedido no sólo en fechas como ésta, sino además en la fecha que tendrías tu bebé.

No te sientas mal! Alégrate por tus amigas y por el milagro de la vida! Disfruta de otros niños porque pronto tendrás el tuyo en tus brazos y en unos años te dará un beso y te dirá: “Feliz Día Mamá, te amo!”.