Una de las decisiones más importantes que debemos tomar en relación a nuestros hijos es la elección de la escuela a la que acudirán. La educación temprana es fundamental en el correcto desarrollo del niño, y la escuela constituye el soporte y complemento necesario de la enseñanza impartida en el hogar.

Es por ello que resulta de esencial importancia elegir con cuidado la institución a la que acudirá nuestro niño. Para eso, es necesario investigar y tomar la decisión respecto no sólo de la reputación de la escuela, sino también de aquella que se adecúe a las necesidades de nuestro hijo.

En los primeros años, sobre todo en el preescolar y jardín de infantes, lo más importante es la relación de tu niño con el maestro. Toma tu tiempo para conversar y conocer al que será el maestro de tu hijo y elije aquel capaz de hablar acerca de las fortalezas y debilidades individuales de los estudiantes y esté bien informado de sus intereses y logros. Por el contrario, trata de evitar aquellos maestros muy autoritarios o cascarrabias.

Con respecto al plan de estudios, elige aquel que fomente la lectura y la comprensión de texto para que el niño aprenda a hablar y leer correctamente. Las matemáticas también son importantes desde el principio! No es necesario esperar a que el niño tenga capacidad de abstracción para impartirle conocimientos matemáticos básicos. Ejercicios tan sencillos como aprender a contar ayudan a la percepción de los conceptos matemáticos. Puedes ayudar a tu niño con preguntas tales como cuántos años tienes, o cuántos pastelitos hay en la mesa.

En la visita que hagas a la escuela, aprovecha para conocer a los docentes, director y otros padres además de observar las instalaciones.

Echa un vistazo a cómo los adultos y los niños interactúan y qué tipo de participación de la escuela quiere de los padres. Y fíjate si tu niño se siente cómodo con el lugar y si crees que estará a gusto allí. Compara con otras escuelas antes de decidir.

Ten en cuenta hacer las preguntas necesarias para realmente conocer el lugar y poder comparar con otros.

Algunas de las preguntas que puedes hacer son:

-¿Los docentes apoyan a los alumnos, se interesan en sus necesidades y hacen un adecuado seguimiento de los niños?

-¿Hay tiempos de descanso? No quieres realmente anotar a tu niño en una escuela que no de tiempos de descanso y recreo a los niños. Estos tiempos de esparcimiento son necesario para recuperar energía, fortalecer lazos sociales y desarrollarse físicamente a través de juegos y otras actividades.

-¿Cuánta tarea dan a diario? Hay escuelas que exceden en la tarea que dan para el hogar que, sumada a las horas escolares, dan por resultado un día agotador para el niño. La falta de tareas tampoco es buena! Por lo cual, un buen equilibrio hará que tu hijo aprenda y se interese sin agotarse.

-¿De existir problemas de conducta, cómo se desenvuelve la escuela?

-¿Existen talleres especiales? ¿Qué tipos de actividades brindan? La educación de tu hijo debe ser integral ya que eso le permitirá tener amplios conocimientos para poder elegir aquello que prefiera en el futuro. Una escuela debe contar no sólo con la currícula básica, sino además, con deportes y talleres especiales de arte, música, idiomas o literatura, por ejemplo.

-¿Qué métodos de enseñanza tienen? Es fundamental para saber si tu hijo se adaptará o no al sistema de la escuela.

Confía más en aquello que observes y aprendas preguntando que en la reputación de la escuela o lo que te recomienden terceros. Muchas veces la reputación cambia y la escuela dejar de ser lo que era en el pasado!

No te centres demasiado en los puntajes de los exámenes estandarizados! Si bien en bueno chequearlos, sólo miden alrededor de un tercio del plan de estudios que se debe enseñar, lo que significa que si la escuela es sólo enseña el material de prueba, tu hijo perderá en nivel!

Cuando comienza la temporada de inscripción los padres deben evaluar las necesidades de sus hijos, de acuerdo a Bill Jackson, fundador, presidente y director ejecutivo de GreatSchools, una organización no lucrativa que ayuda a los padres a encontrar, comparar e involucrarse en las escuelas locales.

Los padres pueden que sepan, de experiencias anteriores, si sus hijos tienen necesidades especiales, si responden mejor a horarios rígidos y una disciplina estricta, o si florecen con proyectos prácticos moviéndose a su propio ritmo.

Los estudiantes mayores pueden necesitar instrucción adicional en ciertas áreas o mostrar un talento en matemáticas, ciencia, música, idiomas o arte que necesita ser incentivado.

Infórmate acerca de las leyes locales en la materia para saber dónde tienes permitido matricular a tu niño y donde no.

Si te gusta una escuela en particular pero es paga y crees que no puedes cubrir la cuota, consulta acerca de la financiación, si existen becas o ayuda financiera u otras opciones. Nunca asumas nada! Siempre es importante preguntar, tomar nota y luego comparar para tomar la mejor decisión que haga feliz a tu niño y a la familia entera!

¡Averigua también los plazos para las solicitudes, inscripciones, tan pronto como te sea posible!. Las escuelas especiales, pueden requerir una entrevista y algunos exámenes e incluso, en años más avanzados, cartas de recomendación de instituciones anteriores o los récords previos. Y por último, no olvides de consultar con la escuela que elijas cuál es la información que precisas para la inscripción. Debes acudir con todos los papeles requeridos que pueden incluir residencia o vacunas, por ejemplo.

Finalmente, ten un plan B! Puede ser que tu hijo no ingrese a la escuela soñada, tener otras opciones viables reducirá el stress y el nivel de decepción!